Nuestra identidad CVX está expresada en los Principios Generales, aprobados en 1971 y revisados en 1990. Además, está complementada en el documento Nuestro Carisma, que explica mejor el proceso de formación propio de la CVX.
Nuestra vocación es personal, laica e ignaciana . El carisma de CVX y su espiritualidad son ignacianos. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio constituyen la fuente específica de este carisma y el instrumento característico de esta espiritualidad.
Los Principios Generales refuerzan el carácter ignaciano de la CVX, con expresiones que recorren todo el texto y que remiten a la experiencia de Ejercicios o al carisma ignaciano. Hacen resaltar la centralidad de Jesucristo y explicitan la referencia a los orígenes ignacianos del camino y modo de proceder CVX, subrayando la importancia del discernimiento apostólico para abrirse a las llamadas más urgentes y universales del Señor, como medio ordinario para la toma de decisiones.